La compañía multinacional Yooz, especializada en soluciones de gestión financiera en la nube, ha analizado en su último white paper las nuevas atribuciones que se esperan del Chief Financial Officer (CFO). Entre ellas no está solo la consolidación de los estados financieros y contables de la empresa, la constitución de presupuestos o la gestión fiscal, sino que cada vez adquiere mayor importancia la analítica del dato apoyado en la aplicación de modernas tecnologías basadas la digitalización de funciones, la automatización de procesos y la creación de valor a la compañía.

Más de la mitad de los actuales directores financieros creen que su papel está llamado a convertirse en el Business Partner de las empresas

Según una encuesta de Euler-Hermes [DAF: ¿cuáles son las perspectivas para el futuro? (2020)]. más del 50% de los CFO estiman que la crisis pandémica ha consolidado su posicionamiento de Business Partner entre las demás actividades de la empresa. Esto quiere decir que su figura está cada vez más comprometida con la transformación digital y la adopción de nuevas tecnologías en las distintas áreas de la empresa, ofreciendo asesoramiento de tal modo que permita avanzar en las competencias y acelerar los rendimientos, “que son la razón de las aspiraciones de las direcciones generales, y que ahora recaen en gran medida, por una parte, en la creación de valor financiero y, por otra, en la armonización estratégica entre las actividades”, señala Magali Michel, COO de Yooz. “El 65% de los directores financieros se consideran los impulsores de los programas de transformación digital, ¡lo cual es una buena señal!”.

Yooz cree también que, en este camino hacia la digitalización de los procedimientos financieros desde la nube, el aumento de las competencias de los equipos en remoto, los nuevos criterios presupuestarios y de gestión de tesorería basados en RSC, los directores financieros tienen que afrontar estos retos enfundados en un nuevo traje de superhéroe. “Los CFO y sus equipos están más obligados que nunca a posicionarse como Top Performer, y para ello deben adquirir una serie de habilidades tales como el análisis de datos, la comunicación y una permanente curiosidad por la innovación”, añade Magali Michel.

Según la consultora PriceWaterhouseCooper [Finance Effectiveness Benchmark Report (2019)], el 75% del tiempo se dedica al análisis de los datos en las direcciones financieras más eficientes. “Los datos son la esencia de las empresas. Ciertamente no es nada nuevo, pero adquieren una importancia especial en el contexto actual con las problemáticas de big data, de automatización de los procesos, de digitalización, de inteligencia artificial y de consideración de los activos intangibles”, explica la CEO de Yooz. “Los directores financieros están en primera línea al servicio de la creación de valor, sobre todo a través de la interpretación de los datos en tiempo real al servicio de la toma de decisiones, de la previsión y del control de la incertidumbre”.

Un verdadero Top Performer debe además contar con una serie de ‘soft skills’ basadas en la flexibilidad, el espíritu de equipo, la creatividad, la mentalidad abierta y el interés por aprender, la capacidad para resolver problemas complejos, el liderazgo y la comunicación. De hecho, y debido al uso cada vez mayor de la tecnología en todas las funciones de la empresa, es interesante constatar que el 20% de CFO se consideran “intelectuales” con una apetencia especial por las tecnologías y sus posibilidades. “Curioso y ágil, busca con frecuencia nuevas ideas y tecnologías para poner en tela de juicio los procesos/herramientas/métodos de trabajo internos con el objetivo de mejorar la eficacia de su equipo y de la empresa. En su opinión, la tecnología revolucionará radicalmente su profesión”, señala el informe de PwC citado.

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El código ha cambiado
En 2022, ante el rápido repunte de las actividades comerciales post pandémicas, las Direcciones Financieras y Contables deben dominar los nuevos códigos y modalidades de funcionamiento basados en entornos de trabajo híbridos, mitad presenciales mitad remotos, así como la tendencia imparable hacia la virtualización de las infraestructuras y el pago por uso de los recursos en cuotas flexibles y escalables en vez de adquirirlos de manera definitiva. De hecho, según un estudio de Yooz-DFCG [The state of automation in Finance: ¿qué hay después de la digitalización? (2021)] una de cada tres empresas contempla priorizar la cloud y el SaaS en el transcurso de los próximos doce meses.

“Esta tendencia era ya muy evidente antes de la crisis sanitaria, pero la fractura de los métodos de trabajo, con el teletrabajo prácticamente generalizado, ha puesto de relieve los beneficios inmediatos de la cloud y del uso de programas informáticos al estilo SaaS (flexibilidad, control de los costes, infinidad de funcionalidades, adaptación a las necesidades, facturación en base al uso, etc.), también aplaudidos por los empleados en un contexto de trabajo a distancia”, explica Magali Michel. “Pero entre las prioridades del CFO hay una que no cambia y que ocupa un lugar destacado en sus preocupaciones desde hace años: el control del rendimiento, un control sigue ocupando un lugar destacado en las prioridades del director financiero de cara a los tres próximos años, con retos importantes en términos de eficiencia operativa y de mejora de la competitividad. De hecho, el 87% están convencidos de las perspectivas de crecimiento en el medio plazo hasta 2026. Pero antes de aportar un beneficio, el cambio de los hábitos tiene necesariamente un coste y es necesario estar dispuesto a asumirlo”.

En este contexto, la automatización de los procesos de Cuentas a pagar en tiempo real se convierte en la nueva norma de la función financiera, y Yooz calcula que pueden aportar una reducción en sus costes de gestión de hasta el 80%. Otro dato desvelado en el white paper es que el 70% de las empresas quiere soluciones compatibles con otros programas informáticos (contabilidad, ERP, etc.), capaces de extraer y analizar datos masivos en tiempo real que sigan siendo fáciles de usar, y Yooz cuenta en este sentido con más de 250 conectores a los principales ERP y sistemas contables. Además, es una solución homologada por la AEAT como software autorizado para la digitalización certificada.

Pero no es el único reto que queda abierto. Estos nuevos modos de funcionamiento también preocupan a los responsables financieros en dos frentes más- Así, un 36% consideran que los retos de ciberseguridad serán también una prioridad para 2022, mientras que el 90% de los CFO piensan que los datos en materia de RSC tendrán de aquí cinco años el mismo nivel de calidad, de solidez y de auditabilidad que los datos financieros. “RSC, soft skills, liderazgo, innovación… En 2022, el director financiero debe continuar reinventándose para dominar las claves de un mundo post pandemia. No tan solo deberá contentarse con ser el experto en números, sino también deberá convertirse en un verdadero Top Performer de las Finanzas”, concluye Magali Michel.

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